Las revistas de moda generalmente utilizan a mansalva el Photoshop para disimular las imperfecciones y realzar algunos atributos de las modelos. La manipulación digital que hizo la revista Vogue con Blake Lively, de "Gossip Girl", sin embargo, merece que la actriz les inicie juicio.
Lo más curioso de la sesión fotográfica realizada por Mario Testino es el retoque digital posterior que realizó la revista. Lively siempre fue elogiada (al menos por los sitios especializados en espectáculos) por sus atributos delanteros.

El recurso del Photoshop es usado generalmente para realzar estos atributos. Son muchos los casos de posters promocionales de películas en los que los pechos de las actrices son agrandados y destacados. Por ese motivo resulta extraño el uso que le dio Vogue con las fotos de Lively.

En lugar de realzar lo que ya de por sí se destaca bastante, Vogue hizo lo contrario: aplanó completamente los pechos de Lively, no se sabe si por error o ex profeso. Por el color y el tono general, se nota que la foto está evidentemente retocada, incluso por las proporciones del cuerpo.

El pecho de Lively aparece tan listo que ni siquiera se notan las curvas naturales de los senos, sino una ligera sombra sobre el bikini.